Desde una perspectiva pedagógica, por exclusión escolar entendemos la
negación de la posibilidad de educar a una persona por considerar que posee un
déficit, una característica individual que lo/la imposibilita para el
aprendizaje.
En esta línea, la discapacidad es comprendida
como una falla orgánica, desde una perspectiva biologicista y esencialista, como
un dato objetivo e inalterable de la realidad, que torna al sujeto que la porta
en in-educable. Esta forma de pensar la discapacidad es comprendida dentro del
paradigma del modelo médico ya desarrollado. Así, hemos observado que ese
criterio pedagógico produce que las escuelas dividan el alumnado entre educables
e in-educables, siendo las personas con discapacidad y dentro de ellas las
personas con discapacidades múltiples y profundas asociadas directamente
con la in-educabilidad (Cobeñas, 2015).
La exclusión o segregación de alumnos es un problema
que trasciende a los niños que presentan algún tipo de discapacidad, en efecto
en muchas escuelas y liceos, estudiantes con problemas económicos, de
rendimiento o conducta, sufren este tipo de prácticas. La discapacidad es sólo
uno de los factores de exclusión, de ahí la importancia de abordar el tema
desde una mirada global.
El hecho de que niños con algún tipo de discapacidad
asistan a la escuela regular no asegura necesariamente que estén participando
en igualdad de condiciones en las actividades escolares. Actualmente funcionan
bastantes proyectos de integración donde los niños comparten pocas actividades
educativas con el resto de sus compañeros, produciéndose más una integración
física que educativa y curricular.
Se han registrado múltiples situaciones en las que los y las alumnos/as con
discapacidad sufren tratos violentos, subalternizantes, inferiorizantes,
discapacitantes, de modo que queremos señalar enfáticamente que no alcanza con
permitir que las y los jóvenes con discapacidad asistan a la escuela común para
denominar a esa práctica como educación inclusiva. Es transformando las
escuelas y sus agentes para poder alojar a ese alumnado en sus aulas que se
garantizarán plenamente sus derechos y, de ese modo, se evitará que continúen
atravesando por situaciones de violencia cultural, simbólica y hasta física.
Bibliografía
Jiménez, M., Taberner, J., & Luengo, J. (2009). Exclusión
social y exclusión educativa como fracasos. Profesorado. Revista de Currículum y Formación Prefesorado.
Recuperado de https://www.poliestudios.org/la-exclusion-educativa-y-el-fracaso-escolar/
Comentarios
Publicar un comentario